

Experiencias vividas durante la República
Descubriendo un Socialista
José Morales Barranco, un humilde sillero de Vélez Málaga, que como tantos otros ciudadanos, fue ejecutado durante la Guerra Civil española, por el mero hecho de profesar unas ideas diferentes a las que representaban los “vencedores” de la fratricida contienda. Hasta hace tan solo unos meses, sus familiares mas directos tenían la convicción de que José había sido únicamente un simpatizante mas de las tendencias socialistas, el cual se dedicaba únicamente a dar lectura de “El Socialista” a sus compañeros analfabetos. Sin lugar a dudas los años de represión y dictadura franquistas, hicieron callar a los que le sobrevivieron, quienes aún bien entrada la democracia no se atrevieron a describir la verdadera implicación de su padre, creyendo proteger así a su familia y llevándose con ellos la verdad oculta. Hoy se empieza a descubrir la realidad de un hombre sencillo pero implicado hasta el final con la defensa de unos ideales que pagaría con su propia vida. Debemos de remontarnos a comienzos del siglo XX, cuando el Partido Socialista, esta inmerso en la creación y consolidación de una red de sociedades obreras en todo el país, con la que conseguir años mas tarde los primeros resultados electorales positivos. José Morales por entonces militante implicado en los ideales socialistas, junto con sus hermanos Juan y Abelardo así como varios compañeros de profesión y partido, el 25 de Diciembre de 1.910 acordarón crear la Sociedad Obrera de Silleros de Enea ”La Espadaña”, de la que resulto elegido primer Presidente. El artículo primero del reglamento que como presidente fundador sometió a la aprobación de los componentes de la cita sociedad obrera, dice así: “Artículo 1º.- Esta sociedad tiene por objeto mejorar moral y materialmente a sus asociados en todo cuanto se relacione con la profesión, atendiendo con preferencia a estos en el trabajo, defendiendo tanto individual como colectivamente sus intereses y ayudando siempre que sea posible a las demás organizaciones obreras que persigan el mismo fin”. A lo largo de la historia de la asociación, ostentaría diversos cargos de responsabilidad que se vió obligado a compatibilizar con otras obligaciones que le deparó su fuerte implicación y que mas adelante se citaran. El 25 de Julio de 1.911, en su condición de Presidente de “La Espadaña”, participo en la constitución de la denominada “Federación Local de Sociedades Obreras de Vélez Málaga”, resultando elegido miembro de la junta directiva constituyente de la citada federación junto con diversos miembros de la ejecutiva local del PSOE. En esas fechas El partido ya está preparado para el gran salto y fruto de la labor de José y de todos los demás compañeros implicados en la amplia red de sociedades obreras creadas, el PSOE obtiene finalmente dos concejales en el Ayuntamiento de Vélez Málaga. El 15 de Enero de 1.914, la Agrupación Socialista de Vélez Málaga, celebraría una asamblea para la renovación de la comisión ejecutiva, resultado elegido Presidente local José Morales Barranco como reconocimiento a su labor previa de fortalecimiento del movimiento obrero municipal. De su labor al frente del partido poco se sabe, pues desafortunadamente no se conservan las actas de la agrupación que podrían arrojar mas luz sobre su labor, pero no debió de ser del todo mala ya que al año siguiente fue reelegido presidente de la agrupación y probablemente permaneció en el cargo hasta el año 1921 en que cedería su puesto a su hermano Abelardo, según se desprende de la siguiente acta de renovación de cargos que se conserva en el Archivo Histórico Provincial de Málaga, que ha servido para sacar a la luz la historia aquí reconstruida. Todo hace pensar que en este momento decidió de dedicar mas tiempo a sus obligaciones familiares y concentrarse en el sustento de su esposa e hijos por esas fechas menores. Coincidiría también en el tiempo el paréntesis obligado que como consecuencia de la dictadura de Primo de Rivera relegó la actividad política prácticamente a la clandestinidad. Acabada la dictadura, volvería por un breve espacio de tiempo a la vida política, pues fue llamado en 1.932 para ocupar la vicepresidencia de la agrupación, colaborando en la re-estructuración del entramado social de la misma, para cuya creación tan activamente había trabajado años a tras. Una vez acometida su labor, cede al año siguiente paso a otros compañeros para que estos se hagan cargo de las riendas del partido. A partir de este momento, su participación se limitaría a la de un militante más, si bien el hecho de “saber leer”, le haría permanecer rodeado de compañeros sin esa preparación, para que siguiera dándoles lectura de “El Socialista” y de otras publicaciones de carácter obrero de la época. No se tiene constancia documental de ello, pero todo parece apuntar a que su hijo José Morales Martín, era miembro de la Comisión Ejecutiva local, cuando estallo la Guerra Civil en 1.936, habiendo asumido este el relevo generacional de su padre en la lucha obrera. Por este motivo su citado hijo y su yerno Juan Medina, se vieron obligados a abandonar Vélez Málaga, cuando en Febrero de 1.937 las tropas franquistas tomaron la ciudad. José no creyéndose en peligro, pues había abandonado la política activa hacía ya varios años, permaneció allí junto con su mujer e hija. Previamente, se había encargado de hacer desaparecer todos los archivos de la Agrupación, arrojándolos a un pozo atados varias piedras. Esta decisión que obviamente adoptó como medida de protección para salvaguardar la vida de los militantes del partido, no podríamos valorar cuantas vidas libró de ser ejecutados por dicha medida, pero sin lugar a dudas mereció la pena el sacrificio. Aún no existiendo prueba documental que lo implicara, pronto fue detenido por la denuncia de una vecina que lo acusaba de “rojo” y de dar pública lectura de revistas de carácter “revolucionario”. El tres de marzo de 1937, tras sufrir consejo de guerra, sería fusilado en el cementerio de Vélez Málaga y arrojado a una fosa común junto a otros compañeros, su delito leer “El Socialista”. Un cartel de la época decía: “Leed, pues combatiendo la ignorancia derrotareis al fascismo”. José Morales hijo y su cuñado Juan Medina, sufrirían posteriormente reclusión en la plaza de toros de Granada, no siendo liberados hasta acabar la guerra, no habiendo sufrido mayor represalia, pues no pudieron encontrar motivos para inculparlos. Se dice de los Socialistas que no mueren sino se siembran. El fruto de la siembra de José dio para que además de la semilla que en vida germinó sobre sus hijos, dos generaciones más siguieran la senda socialista que él un día hace ya mas de cien años inició. Una generación desaparecida forzosa la de José, una generación cautiva y silenciada ya de por vida la de sus hijos, una tercera generación de parcial silencio y posterior ilusión desde la transición hasta la actualidad, que tan pronto llegó la democracia se afilió a la heredera de aquella red de sociedades obreras del partido, (la UGT), que su abuelo ayudo a asentar, así como a las siglas del yunque, la pluma el libro y el tintero, sin lugar a dudas el mejor símbolo de la unión del trabajo físico y del intelectual. De momento llega una cuarta generación que hoy toma el relevo en la lucha; Generación un tanto escéptica con el actual entramado sindical y que tiene como objetivo primordial hacer resurgir el espíritu obrero de un partido tal vez un tanto acomodado hoy día y trabajando ya para que la quinta generación mañana asuma el relevo. Setenta y dos años después de su fallecimiento vuelve a estar presente en la ejecutiva local de la Agrupación Socialista de Vélez Málaga la semilla que José sembró, en la figura de uno de sus bisnietos. Esta cuarta generación ha tomado el testigo con el compromiso moral de devolverle al partido en lo posible ese archivo histórico que él un día hizo desaparecer. Los avances en ese compromiso familiar, han dado como resultado que hoy salga a la luz la verdadera historia de un hombre sencillo que en su día decidió participar de la lucha obrera y que nos descubre a un verdadero socialista. El descubrimiento de la vida de José, nos debe de servir para reflexionar sobre cuantas vidas sencillas quedarían silenciadas para siempre por la acción intolerante de unos que vencieron pero no convencieron, como en su día ya les anunció Unamuno. Por Francisco Medina, secretario de acción electoral de la Agrupación Socialista de Vélez Málaga y socialista de cuarta generación. |
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